Materiales de nuestras joyas

Seleccionamos cuidadosamente distintos materiales para ofrecer piezas que se adapten a diferentes estilos, necesidades, siempre priorizando la calidad y el diseño.

Nuestra colección incluye:

  • Plata 925

  • Acero quirúrgico inoxidable 316L

  • Acero dorado 316L (Waterproof)

  • Cobre con baño en Plata y Oro 18K

Cuidados de tus joyas

Con el cuidado adecuado, tus joyas conservarán su belleza durante mucho más tiempo.

Plata 925

La Plata 925 mantiene su color natural, aunque con el paso del tiempo puede oscurecerse debido a un proceso natural de oxidación. Esto no significa que la pieza esté dañada y puede recuperarse fácilmente con una limpieza o pulido.

Para conservarla en óptimas condiciones, te recomendamos:

  • Quitártela antes de dormir, bañarte o realizar actividad física.

  • Evitar el contacto con cloro, lavandina y otros productos químicos agresivos.

  • Proteger cadenas y pulseras de tirones o golpes.

  • Guardar cada pieza por separado, en un lugar seco, protegido de la luz y el polvo.

Piezas con baño de oro o plata

Las joyas con baño requieren un cuidado especial para prolongar la duración de su acabado.

Te sugerimos:

  • Evitar el contacto directo con perfumes, cremas, alcohol y otros cosméticos.

  • No utilizarlas durante la ducha, en piscinas o en el mar, ya que la exposición frecuente al agua puede acelerar el desgaste del baño.

  • Guardarlas individualmente para evitar rayones.

Acero quirúrgico 316L

El acero quirúrgico sin baño es un material altamente resistente, hipoalergénico y 100% waterproof, por lo que puede estar en contacto con el agua sin inconvenientes.

Acero dorado Waterproof 316L

Este material está diseñado para ofrecer una excelente resistencia al agua. Sin embargo, para mantener el color por más tiempo, es recomendable reducir la exposición frecuente a perfumes, cremas, cloro y otros productos químicos.

Garantía

Nuestra garantía cubre únicamente defectos o fallas de fabricación.

No podremos aceptar reclamos por desgaste ocasionado por el uso diario, golpes, tirones, rayones, exposición a productos químicos o por el incumplimiento de las recomendaciones de cuidado.